PageSpeed 90+, Core Web Vitals en verde y carga ultrarrápida. Optimizamos imágenes, caché, código y servidor para que tu web cargue en menos de 2 segundos.
Convertimos tus imágenes a WebP y AVIF, comprimimos sin pérdida visible y aplicamos carga diferida. Las imágenes son el 50% del peso de una web.
Configuramos caché del navegador, caché de servidor y una red de distribución global para servir tu web desde el punto más cercano al usuario.
Eliminamos espacios, comentarios y código muerto de CSS, JavaScript y HTML. Menos bytes que descargar y un parseado mucho más rápido.
Compresión Brotli/Gzip, HTTP/2, TTFB bajo 200ms y configuración de PHP y base de datos para que el hosting deje de ser el cuello de botella.
LCP, INP y CLS en verde. Optimizamos las métricas que Google usa para medir la experiencia real de tus visitantes.
Medimos antes y después, entregamos el informe y vigilamos la evolución para que la velocidad no se degrade con el tiempo.
La velocidad web es el tiempo que tarda un navegador en descargar y renderizar por completo todos los elementos de tu página: HTML, CSS, JavaScript, imágenes y fuentes. Se mide desde que el usuario pulsa un enlace o escribe tu dirección hasta que puede leer el contenido y interactuar con los botones. Ese tiempo incluye la resolución DNS, la conexión con el servidor, la transferencia de archivos y el pintado final en pantalla.
Para Google la velocidad no es decorativa: es un factor de ranking directo desde la actualización Speed Update de 2018 y los Core Web Vitals (LCP, INP y CLS) forman parte del algoritmo de búsqueda. Una web lenta no solo pierde posiciones, sino que sufre una tasa de rebote mucho mayor. Según datos de Google, el 53% de los usuarios abandonan un sitio que tarda más de 3 segundos en cargar en móvil.
El impacto es económico y directo: cada segundo de retardo reduce las conversiones en torno a un 7%. Si tu web recibe miles de visitas al mes, unos pocos segundos de más se traducen en carritos abandonados, llamadas que no llegan y formularios que nadie rellena. La velocidad no es una métrica técnica para ingenieros: es una variable de negocio que está drenando tus ingresos de forma silenciosa.
Optimizar la velocidad implica atacar las cuatro capas que ralentizan una web: imágenes pesadas, código sin minificar, ausencia de caché y un servidor mal configurado. Speed Boost es nuestro servicio de optimización profesional que interviene en todas ellas a la vez, con medición antes y después para que cada mejora sea verificable.
Un proceso claro y medible. Cada paso se ejecuta sobre una copia de tu web, se verifica con herramientas de benchmark y solo entonces se publica.
Analizamos tu web con PageSpeed Insights, GTmetrix y Lighthouse. Identificamos qué está frenando la carga: imágenes, scripts, servidor o plugins.
Convertimos todo a WebP/AVIF, ajustamos dimensiones reales, comprimimos y activamos lazy loading en lo que está fuera de pantalla.
Configuramos Cache-Control, HTML estático y una CDN como Cloudflare para que los usuarios de retorno carguen tu web casi instantáneamente.
Minificamos CSS y JavaScript, extraemos el CSS crítico y diferimos los scripts que bloquean el renderizado.
Activamos Brotli, HTTP/2, optimizamos TTFB y afinamos la base de datos para que el tiempo de respuesta sea inferior a 200ms.
Medimos el antes y el después, te entregamos el informe con las métricas y configuramos el seguimiento para evitar regresiones.
PageSpeed móvil
LCP
Peso de página
CLS
Métricas medias de webs pymes optimizadas con Speed Boost. Cada proyecto incluye informe de PageSpeed antes y después de la intervención.
Un proceso transparente, rápido y diseñado para no robarte tiempo de tu negocio.
Charlamos 15 minutos para entender tu negocio y tus 'dolores' reales.
Diseñamos la solución técnica sin que tú tengas que parar de trabajar.
Lanzamos tu nueva herramienta y te enseñamos a usarla en 10 min.
No te dejamos solo. Optimizamos para que los resultados lleguen.
Auditoría de velocidad gratuita. En 24 horas sabrás exactamente qué está frenando tu web.