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Qué es el RGPD: Qué Exige y Cómo Cumplirlo en tu Web

Qué dice el Reglamento de Protección de Datos, qué derechos tienes que garantizar a tus visitantes y los pasos concretos para dejar tu web conforme a la norma.

D-SEO•Octubre 2026•Actualizado
Documento de cumplimiento RGPD con icono de escudo y casillas de verificación legales

En resumen

  • Qué es: el Reglamento (UE) 2016/679, en vigor desde el 25 de mayo de 2018, que protege los datos personales de toda la UE.
  • A quién aplica: a toda web que recoge datos — formularios, cookies, pedidos o registros — da igual su tamaño.
  • Bases legales: consentimiento, ejecución de contrato, obligación legal e interés legítimo; cada finalidad debe citar la suya.
  • Sanciones: hasta 20 millones de euros o el 4% de la facturación anual; la AEPD castiga sobre todo webs sin información y cookies sin consentimiento.

¿Qué es el RGPD?

El RGPD es el Reglamento (UE) 2016/679, el Reglamento General de Protección de Datos que armoniza la normativa de privacidad en toda la Unión Europea. Fue aprobado en abril de 2016 y entró en vigor el 25 de mayo de 2018, sustituyendo a la antigua Directiva de 95/46 y dejando sin efecto la LOPD española de 1999, hoy desarrollada por la Ley Orgánica 3/2018 (LOPDGDD).

Su objetivo es proteger los datos personales de las personas físicas de la UE y garantizar sus derechos fundamentales en materia de privacidad. No es una ley de protección de datos de empresas: protege a las personas, y las empresas son las que tienen la obligación de tratar esos datos de forma lícita, transparente y segura.

Y aquí está lo que mucha pyme subestima: el RGPD aplica a toda web que recoge datos, da igual su tamaño. Un formulario de contacto, una cookie de analítica, una lista de emails, un pedido facturado o un registro de clientes son tratamientos de datos personales. Si tu web hace alguna de esas cosas, estás dentro del reglamento desde el primer visitante.

¿Qué son datos personales?

El artículo 4.1 define un dato personal como cualquier información que identifique a una persona física directa o indirectamente. En la práctica, casi todo lo que recoge una web cuenta:

Datos identificativos

Nombre y apellidos, DNI, email, teléfono, dirección postal, foto de perfil o cualquier combinación que permita averiguar quién eres.

Datos de navegación

Dirección IP, cookies que asignan un identificador, tipo de dispositivo, páginas visitadas o tiempo de permanencia asociados a un usuario.

Datos económicos y laborales

Facturas con nombre y NIF, datos de tarjeta tokenizados, historial de compras, nóminas o el currículum que te envían por el formulario.

Datos especialmente protegidos

Salud, ideología, afiliación sindical, religión, origen racial, orientación sexual o datos biométricos: solo se tratan bajo condiciones estrictas.

Un ejemplo cotidiano lo deja claro: un usuario rellena tu formulario de contacto poniendo su nombre, su email y escribiendo "necesito presupuesto para reformar el baño de mi piso en Valencia". Con esos tres campos tienes un dato identificativo, uno de contacto y uno que revela dónde vive. Sigue siendo un tratamiento sujeto al RGPD aunque tú solo lo hayas pensado como "un mensaje".

Los principios del RGPD explicados para pymes

El artículo 5 recoge los principios que rigen cualquier tratamiento. No son teoría: son los criterios con los que una inspección evalúa si tu web cumple o no. Estos seis son los que debes tener presentes:

Licitud, lealtad y transparencia

Solo tratas datos con una base legal válida y de una forma que el usuario espere y entienda. Nada de recoger datos por la puerta trasera ni esconder información en letra pequeña.

Limitación de la finalidad

Recoges datos para fines concretos, explicitados antes de recogerlos. Si pediste el email para enviar el presupuesto, no puedes usarlo después para una campaña de publicidad sin consentimiento nuevo.

Minimización de datos

Pide lo necesario y nada más. Un formulario de contacto no necesita ni el DNI ni la fecha de nacimiento. Cada campo de más es un riesgo y una fricción de conversión.

Exactitud

Los datos deben estar actualizados. Si un cliente cambia de email o empresa y tú sigues enviando facturas al anterior, el problema es tuyo, no suyo.

Limitación del plazo de conservación

Nada de guardar listas indefinidamente "por si acaso". Cada categoría necesita un plazo razonable y un proceso de borrado, salvo lo que la ley obliga a conservar.

Integridad y confidencialidad

Seguridad apropiada: accesos restringidos con usuario propio, contraseñas fuertes, copias de seguridad, cifrado y compromiso de confidencialidad del equipo y proveedores.

A estos se suma la responsabilidad proactiva: no basta con cumplir, tienes que poder demostrarlo. Guardar el registro de consentimientos, la versión vigente de tus políticas y el inventario de proveedores es lo que convierte una declaración de buenas intenciones en una defensa creíble.

Derechos ARCO+ y cómo responder

Los usuarios pueden ejercer sobre sus datos un conjunto de derechos conocido como ARCO, ampliado después por el propio RGPD. En cuanto llegue una solicitud, tienes un mes de plazo para responder (prorrogable dos meses más si el caso es complejo, siempre avisando al interesado):

Acceso

Saber qué datos tuyos tratamos y recibir una copia. Es el que más llega, a menudo como paso previo a una reclamación.

Rectificación

Corregir datos inexactos o completar los que estén incompletos: un email antiguo, una dirección mal escrita, un NIF equivocado.

Cancelación o supresión

El derecho al olvido: pedir que borremos los datos cuando ya no sean necesarios o cuando se retire el consentimiento.

Oposición

Oponerse a un tratamiento basado en interés legítimo, incluida la oposición directa a comunicaciones comerciales en cualquier momento.

Portabilidad

Recibir los datos en un formato estructurado y de uso común (CSV, JSON) o pedir que se los enviemos a otro responsable.

Decisiones automatizadas

No ser objeto de decisiones con efectos jurídicos tomadas solo por algoritmos, sin intervención humana, incluido el perfilado.

Para responder bien necesitas tres cosas: un canal visible (una dirección de email concreta en la política), un procedimiento interno que registre fecha de entrada, respuesta y medidas tomadas, y identificación proporcional: puedes pedir copia del documento para verificar quién pide qué, pero nunca exigir más de lo necesario. La respuesta es gratuita salvo que el usuario pida copias adicionales.

La base legal del tratamiento: de dónde viene tu permiso

Ningún dato se puede tratar sin una base del artículo 6 que lo justifique. El error más común en las webs es usar el consentimiento para todo, o no usar ninguno. Estas son las cuatro bases que vas a usar en el día a día:

Consentimiento del interesado

El usuario marca una casilla libre, específica, informada e inequívoca. Es la base de la newsletter, del envío de ofertas comerciales y de las cookies de analítica o publicidad.

En formularios: nunca casillas premarcadas ni un "he leído y acepto" que arrastre el marketing junto a las condiciones.

Ejecución de un contrato

Necesitas tratar esos datos para prestar el servicio que el usuario ha pedido: gestionar el pedido, emitir la factura, programar la cita, entregar el acceso al área privada.

No sirve para fines posteriores: si tras entregar el presupuesto quieres enviarle promociones, ya necesitas consentimiento.

Obligación legal

Cuando una norma te obliga a tratar datos: conservar facturas seis años según el Código de Comercio, comunicar ventas a Hacienda o atender requerimientos judiciales.

Es la base que justifica guardar datos que el usuario preferiría que borrases.

Interés legítimo

Para fines razonables y proporcionales como la seguridad de la web, la prevención del fraude o la videovigilancia, siempre tras un test de balance entre tu interés y los derechos del usuario.

Exige informar de ese interés y permitir la oposición en cada comunicación.

La regla práctica es sencilla: cada finalidad, su base. En la política de privacidad debes indicar qué base corresponde a cada tratamiento y no una genérica para todo. Si no puedes justificar la base, no debes hacer ese tratamiento.

Qué exige exactamente una web que cumple el RGPD

Bajar del reglamento a la práctica significa tener estos elementos funcionando en tu web. Si falta alguno, tu cumplimiento tiene un agujero:

Política de privacidad accesible desde el footer de todas las páginas y enlazada junto a cada formulario de captación.

Aviso legal publicado en una URL propia con la identificación completa del titular, tal como exige la LSSI.

Banner de cookies que bloquee las no esenciales hasta que el usuario acepte, con opción de rechazo igual de visible.

Información básica RGPD en el propio formulario o en su inmediata cercanía: finalidad, base legal, destinatarios y derechos.

Casilla de consentimiento sin premarcar y separada de la aceptación de condiciones generales o del envío del formulario.

Canal concreto para ejercer derechos (por ejemplo privacidad@tudominio.com) con compromiso de respuesta en un mes.

Registro de consentimientos con fecha, hora, texto mostrado y datos técnicos, por si algún día tienes que demostrarlo.

Plazos de conservación definidos por categoría y un proceso real de borrado cuando llega el plazo.

Lista de proveedores que tocan datos (hosting, email, analítica, pagos) con contrato de encargo y mención en la política.

Actualización ante cualquier cambio: nueva herramienta, nueva finalidad, nuevo destinatario o cambio normativo.

Los dos documentos que más pesan en una revisión son la política de privacidad y el aviso legal obligatorio. El primero explica el tratamiento de datos; el segundo identifica al responsable de la web. Son distintos y ambos son obligatorios.

Cookies y ePrivacy: el consentimiento previo

Junto al RGPD convive la Directiva ePrivacy, transpuesta en España por la LSSI. Su artículo 22.2 es tajante: instalar o acceder a un dispositivo terminal del usuario exige su consentimiento informado previo. Nada se carga antes de que diga que sí, salvo las cookies estrictamente necesarias para el servicio que él mismo ha solicitado (sesión, carrito, balanceo de carga o preferencia de idioma de primera parte).

Un banner conforme tiene que cumplir varias condiciones a la vez: informar de forma clara de qué cookies hay, ofrecer la posibilidad de configurarlas por categorías (necesarias, analíticas, de publicidad, sociales) y presentar el rechazo con el mismo peso visual que la aceptación. Ocultar el botón de rechazar bajo un segundo menú o pintarlo en gris, tal como ha sancionado la AEPD, invalida todo el consentimiento.

Sobre la duración, la guía de cookies de la AEPD recomienda que el consentimiento no se dé por válido más de doce meses: pasado ese tiempo hay que volver a preguntar. Cada cookie, además, debe tener una vida útil razonable y declarada. Si tu banner actual tiene un único botón de "ACEPTAR" y un enlace diminuto a más información, no estás cumpliendo.

Multas y riesgos de no cumplir

20 M€

sanción máxima por infracción grave, o el 4% de la facturación anual si resulta mayor

1 mes

plazo máximo para responder a una solicitud de derechos del usuario

AEPD

el organismo que inspecciona, requiere información y sanciona en España

El artículo 83 del RGPD fija escalones de gravedad: hasta 10 millones o el 2% para infracciones más leves y hasta 20 millones o el 4% de la facturación global para las graves. La AEPD, además, puede abrir expediente por denuncia del propio usuario, requerir información a tu proveedor o acordar medidas cautelares como el bloqueo de datos.

En el terreno de las grandes multas todos conocemos los casos de plataformas como Amazon (746 millones en Luxemburgo), Meta (390 millones en Irlanda) o TikTok (345 millones por datos de menores). Pero lo que le pasa a una pyme no se parece a eso: la AEPD sanciona de forma repetida infracciones mucho más cotidianas como webs sin política de privacidad ni información al recoger datos, cookies instaladas sin consentimiento y conservación indefinida de datos de clientes, candidatos o pacientes.

Y hay un riesgo que no aparece en la multa: una reclamación de un usuario obliga a dedicar semanas a alegaciones, a responder requerimientos y a justificar cada tratamiento. Los expedientes que empiezan por una cookie mal instalada acaban revisando toda tu documentación.

RGPD y LSSI-CE: el marco legal español

En España conviven dos normas que se solapan. El RGPD regula qué puedes hacer con los datos; la Ley 34/2002 (LSSI-CE) regula la presencia digital de tu empresa: obligaciones del prestador de servicios, informaciones al usuario y comunicaciones comerciales.

De la LSSI te interesan sobre todo tres artículos. El artículo 10 obliga a tener un aviso legal con denominación social, NIF, domicilio, datos de contacto, inscripción registral si procede, código de conducta y, si vendes, información sobre precios, gastos de envío y medios de pago. El artículo 21 prohíbe las comunicaciones comerciales no solicitadas, salvo con consentimiento previo o con una relación contractual previa de productos o servicios análogos y con posibilidad de oposición. Y el artículo 22.2 es el de las cookies que ya has visto.

La consecuencia práctica es que el cumplimiento es conjunto: una web puede tener una política de privacidad impecable y ser sancionada igualmente por no publicar el aviso legal o por enviar ofertas sin consentimiento. Los tres documentos y el banner tienen que decir lo mismo y reflejar la misma actividad.

Checklist de cumplimiento para tu web

Si quieres comprobar tu situación en diez minutos, repasa estos diez puntos. Marca solo lo que puedas demostrar, no lo que crees que haces:

  1. 1

    Aviso legal publicado y accesible

    URL propia, enlace en el footer, datos del titular completos y actualizados (razón social, NIF, domicilio, registro mercantil si aplica).

  2. 2

    Política de privacidad vigente

    Describe tratamientos reales, finalidades, bases legales, destinatarios, plazos, derechos y canal de contacto, con fecha de última actualización.

  3. 3

    Banner de cookies conforme

    Bloquea las no esenciales antes de consentir, ofrece rechazo igual de visible que la aceptación y permite configuración por categorías.

  4. 4

    Formularios con información RGPD

    Enlace a la política junto al envío, base legal indicada y casilla de consentimiento sin premarcar cuando la base sea el consentimiento.

  5. 5

    Canal de derechos operativo

    Una dirección de email revisada, con procedimiento interno y plazo de respuesta de un mes, comunicado en la política de privacidad.

  6. 6

    Inventario de datos y proveedores

    Sabes qué datos recoges, dónde están, quién tiene acceso y qué herramientas externas los tocan, con sus contratos de encargo.

  7. 7

    Plazos de conservación definidos

    Un periodo por categoría (facturas, leads, consultas, candidaturas) y borrados reales ejecutados, no solo escritos en el documento.

  8. 8

    Registro de consentimientos

    Fecha, hora, texto mostrado y datos técnicos de cada aceptación de cookies o suscripción, exportable ante un requerimiento.

  9. 9

    Seguridad básica activa

    HTTPS, copias de seguridad, usuarios individuales con permisos mínimos, contraseñas fuertes y actualizaciones de WordPress y plugins al día.

  10. 10

    Revisión anual programada

    Una fecha al año para revisar políticas, banner, herramientas y nuevos tratamientos, además de revisiones inmediatas ante cualquier cambio.

Si marcas menos de ocho puntos, tienes trabajo por delante. Cuanto más tarde en cerrarlos, mayor es la ventana de exposición: mientras tanto, tu web sigue recogiendo datos sin las garantías que la norma exige.

Cómo poner tu web conforme al RGPD

Cumplir el RGPD no es comprar una plantilla: es analizar lo que tu web hace realmente con los datos y documentarlo con fidelidad. En nuestro servicio de auditoría legal RGPD seguimos este proceso:

  • Inventario de datos, formularios, cookies y proveedores de tu web
  • Aviso legal, política de privacidad y política de cookies redactados a medida
  • Banner de cookies configurado y formularios ajustados con consentimiento válido
  • Procedimiento de derechos, registro de consentimientos y plan de conservación

Si prefieres empezar por comprobar dónde estás, en webs que no cumplen el RGPD detallamos los fallos que la AEPD detecta con más frecuencia y cómo se ven desde una auditoría. Pídenos la revisión desde el formulario de abajo y en 24 horas sabrás qué te falta.

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Resolviendo dudas

Preguntas Frecuentes

¿Tu web cumple el RGPD?

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Información Básica: Responsable: Línea Digital Norte, S.L. | Finalidad: Gestión de solicitud. | Legitimación: Consentimiento. | Destinatarios: No se ceden datos a terceros. | Plazo: Se conservan mientras se gestione la solicitud. | Derechos: Para ejercer tus derechos: web@d-seo.es.